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jueves, 1 de enero de 2009

Nueve razones para comprar una obra de arte, la décima razón mándela a decir usted, su opinión es fundamental.

1.- Está demostrado que mirar un paisaje durante 10 minutos es casi tan efectivo como verlo en la realidad sin los inconvenientes del viaje: Los niveles de toxinas descienden, el ritmo cardíaco se estabiliza, el metabolismo y la digestión agarran su ritmo normal, entre otras.

2.- Se recibe energía positiva proveniente de la obra: De esto nadie duda, lo que no se explica aún es el por qué sucede. Se dice que cada artista deja un poco de su energía en cada trabajo, he comprobado en amigos, familiares y en mi mismo esta teoría, algunos artistas influyen más que otros, algunos se entregan más a la hora de realizar sus trabajos, por tanto mayor energía le imprimen a sus obras y así queda plasmado para ser transmitida a los que la observan detenidamente durante al menos 5 o 10 minutos.

He escuchado historias de curadores de museos a los que se le han mostrado obras de arte de determinados artistas y sólo con verlas y sentirlas han sabido de plano que son falsas, luego al realizarse las pruebas de rigor, si, han resultado falsas, a pesar de que un buen número de personas afirmaban y juraban que la obra en cuestión era verdadera. La respuesta, según yo, está dada en la conexión lograda entre los niveles de energía puestos habitualmente en la obra por ese artista y el curador que ha sabido medirlos y recordarlos.

3.- Está adquiriendo una posible obra maestra: La mayoría de las obras de arte más famosas de la historia están rodeadas del más absoluto estigma de pobreza en que vivió el artista, a la muerte del mismo pasan a ser obras de un valor increíble. Una cualquiera de sus obras podría convertirse en un testimonio único de autenticidad y rareza, tan caras a los coleccionistas.

4.- Valorizando su dinero: Cada año su dinero se valoriza, si realizó la inversión en el momento en que la obra aún no estaba llegando a precios de locura, entonces su dinero crecerá exponencialmente, si fue buena su elección de artista y obra.

5.- Un legado a sus hijos y nietos: Sólo se habla en ocasiones del dinero o las propiedades dejadas a nuestros descendientes, piense también en el acervo cultural tan amplio que le está dando la oportunidad a ellos de explorar y aprender.

6.- Mostrarle a sus amigos y familia cuán sensible puede ser usted: Una obra de arte no sólo habla del artista, también habla de usted que fue quién la adquirió, fue quién de alguna manera sintió un vínculo con el artista. Hay obras que quizás no quiera que nadie vea, pero de seguro habrá otras que mostrará con orgullo y les comentará a sus amigos la historia en detalles de cómo fue adquirida y que significa cada trazo.

7.- Ampliará su cultura en general: En lo adelante se interesará más por buscar información acerca del arte y sus exponentes principales en el mundo, tendrán una mayor fuerza sus opiniones en las conversaciones con amigos y dirá mucho de su nivel de preparación cultural y profesional.

8.- El ejemplo que transmite a sus hijos y nietos: Está cultivando inteligencias en el jardín de su familia, aún sin proponérselo, y eso siempre se lo agradecerán infinitamente y durante toda su vida.

9.- Compre una obra de arte y dese el gusto de saber que fue usted quién pudo hacerlo: no el vecino, no el amigo, fue usted y verá cuanto orgullo le produce, créame nunca se va a arrepentir de ello.

Mándenos su opinión, con gusto leeremos y le contestaremos. Las mejores respuestas las publicaremos con los nombres de los autores.

martes, 23 de diciembre de 2008

Una Charla con Feigen

El reconocidísimo art-dealer Richard L. Feigen recientemente “nos abrió los ojos” acerca de la burbuja en el mercado del arte.

Y señalo entre comillas lo anterior porque desgraciadamente hace mucho rato nos habíamos dado cuenta de que solamente por las inyecciones de capital Ruso y de Europa del Este, Chino y de Hong Kong, como bien él señala, se han podido mantener precios tan ilógicos en las subastas organizadas por las más reconocidas casas, las cuáles han sido muy beneficiadas con estas extravagancias, así como los “artistas”, no todos llevan comillas.

Feigen nos recuerda que los museos y demás entidades culturales en muchos lugares dejaron de tener una labor educativa para pasar a jugar un rol más activo en el campo de la comercialización, en palabras más claras: dejaron de cumplir su función social educadora para sumarse al mercado del entretenimiento.

Según este famoso Gurú, al arte también le espera su contracción, cosa que de seguro sabemos que pasará, incluso el sentido común así lo indican. Las Payasadas de Damien Hirst han sabido calar en ese sector que no sabe que hacer con su dinero, por suerte no se le ocurre aún lo que a Adam Neate, y no ha comenzado a dejar sus terneros en formol por las calles, o su tiburón descomponiéndose a la entrada del metro en Londres como aviso de que los días de bonanzas están terminando.

Quisiera poder confiar en el sentido común de la raza humana, somos tan impredecibles….

sábado, 13 de diciembre de 2008

Varios consejos GRATIS útiles para el momento de pensar qué obra de arte comprar.









1.- Recomendamos fuertemente detenerte frente a la obra en cuestión y observarla hasta el más mínimo detalle, siempre recordando que cuando te decidas por la compra la estarás mirando a cualquier hora, por lo tanto debe ser de tu total y completo agrado y de tu familia, claro está.

2.- Busca información acerca del autor de la obra y ten siempre a mano un currículo del artista, muchos de tus amigos y conocidos tienen conocimientos culturales y te resultarían muy útiles los comentarios que estos te puedan aportar.

3.- De acuerdo a tu capacidad monetaria puedes escoger entre un artista consagrado, en cuyo caso el valor de las obras estará determinado por la trayectoria artística y éxitos en subastas, o sencillamente confiar en tu buen juicio o en el de un dealer de arte de tu confianza, y adquirir obras de algún artista emergente de buenas perspectivas futuras.

4.- No existe un método o patrón a seguir a la hora de decidirse por un estilo o tema, cada persona es un mundo, llena de emociones, satisfacciones, deseos, aspiraciones, gustos estéticos, etc., por lo tanto escoger que temática vas a adquirir es una decisión muy personal de cada comprador.

5.- Por último quiero recordarte que son los grandes monopolios del arte los que “hacen” famosos y cotizados a la mayoría de los artistas, no quiere decir que tus gustos estéticos estén mal, quizás todo lo contrario, es el mecanismo del mercado el que opaca en muchas ocasiones a la razón.

jueves, 20 de noviembre de 2008

El arte como inversión

Normalmente observamos con curiosidad como los potenciales clientes deciden comprar una cartulina impresa, cromada y a todo color de un motivo florar o una reproducción de una obra de arte famosa.

Hace pocos días conversaba en la inauguración de una exposición de varios excelentes grabadores cubanos acerca de ese tema y al dar mi punto de vista, los interlocutores me dijeron que no expresara esa opinion aquí en Mérida porque me traería problemas. No creo que ese tema sea privativo de esta ciudad, la realidad está dada en las crisis financieras mundiales, la imposibilidad de gastar una cantidad de dinero en un artículo que servirá sólo para llenar un espacio en el alma de quién lo compra, no es de primera necesidad, es un lujo y como lujo al fin se prescinde de él o no, siempre de acuerdo al balance financiero de cada cuál.

La tendencia tradicionalista de comprar una obra de arte que con el tiempo se valorizará y servirá de legado a nuestros nietos pasó de moda hace bastante, también, pienso yo, por la volatilidad del mercado del arte y la incongruencia entre los conceptos definitorios de la palabra arte.

Hoy un ternero disecado en formol con las pezuñas de oro puede costar millones de dólares y ser vendido en las mejores casas de subastas sin siquiera sonrojarse los subastadores de tan maña estúpidez, sin embargo una obra de un maestro como Pedro Pablo Oliva, Manuel Almagro Urrutía o Zaida del Río, sólo por mencionar algunos, no alcanzan ni siquiera las cifras de las decenas de miles de dólares, e incluso veces que ni se pueden colocar estas obras en subasta, ¿será que los gustos estéticos del hombre están en franca decadencia en proporción con el deterioro ambiental?

El público apenas confía en que un buen pintor llegue alguna vez en su vida a ser un pintor cotizado, más bien prefiere, como dijimos al principio de este artículo, comprar un afiche brillante o una reproducción de alguna obra por una módica cantidad, ¿para qué arriesgar dinero en alguien que no se sabe si será o no cotizado y famoso?, son los monopolios del arte los encargados de hacer “artistas” a su conveniencia.

sábado, 1 de noviembre de 2008

¿Qué pasa realmente con el mercado del arte en Mérida?


La ciudad mexicana de Mérida es un patrón para imitar por el resto de las ciudades mexicanas en cuanto a la divulgación y el peso que le reconoce en la formación de la cultura del pueblo. Son numerosas las actividades que se realizan, la mayoría de ellas auspiciadas por el municipio: la divulgación de las actividades, organización detallista y empeño con que se realiza cada una resulta sorprendente.

Solamente en el centro histórico de la ciudad existen más de diez galerías de arte. Los restaurantes, hoteles, moteles y otros sitios de determinada aceptación entre el público y el turismo, exhiben obras de arte, dígase artesanías, esculturas o pinturas de artistas de relevancia nacional y en muchos casos internacional.

La actividad de las galerías de arte es contagiosa y de gran empuje, las iniciativas para llegar a todo el público es muy ingeniosa, pero surge entonces una pregunta que es la que nos lleva a elaborar este artículo, ¿por qué existe esta contracción tan grande en las ventas?, ¿qué pasa con el mercado del arte en Mérida?

Creo que debemos empezar por decir que esta contracción no es exclusiva de Mérida, sino de gran parte del mundo que se encuentra en ascuas a la espera de saber que sucederá con la economía, pero en el caso específico de esta ciudad nosotros, los galeristas, no hemos sabido inculcarle al público la importancia de invertir su dinero en una buena obra de arte, muchas veces nos vamos por la parte estética de las obras y nos olvidamos de recordarle a nuestros posibles compradores lo importante que es hacer una buena inversión, lo importante que es pensar en legar a nuestros hijos o nietos una posible obra maestra.

Vemos con desilusión como copistas, falsificadores a gran escala, realizan copias exactas y de manera industrial de obras de arte famosas, las venden en lienzo, al óleo, con las medidas precisas y las entregan en las manos de los compradores en cualquier país del mundo. Vemos con dolor como los clientes escogen esta variante cada vez con más asiduidad. Pienso que nuestro trabajo como galeristas no se debe circunscribir a la exposición de un buen artista, divulgarlo y finalmente vender sus obras, nuestra labor debe ir mucho mas allá.

La organización de clases de pintura, fotografía, escultura y otras manifestaciones artísticas debe formar parte indisoluble de nuestra razón de ser como galeristas, el trabajo con los jóvenes es el futuro del arte, es el ABC de poder tener garantizados los próximos Miguel Angel, Boticceli, Guayasamin, Botero, Frida, etc., y de perder el temor aque sean las copias y reproducciones las que se adueñen del porvenir.